En este artículo te explicaré de forma sencilla cómo comprar, invertir y vender acciones en el mercado de valores, siguiendo un proceso básico paso a paso, desde cero hasta la ejecución de tu primera operación. Además, compartiré recomendaciones prácticas para quienes están comenzando su camino como inversionistas.
Una acción representa una pequeña parte de una empresa. Cuando compras acciones de una compañía, te conviertes en propietario de una fracción de ese negocio. Si la empresa crece y aumenta su valor, el valor de tus acciones también crece.
Por ejemplo, imagina que una empresa vale $400 y está dividida en cuatro acciones de $100 cada una. Si con el tiempo el valor total de la empresa sube a $800, cada acción pasará a valer $200. En este caso, habrías obtenido un retorno del 100% sobre tu inversión.
La razón principal para invertir en bolsa es hacer crecer tu patrimonio a largo plazo. De la misma forma en que invertir tiempo en aprender una habilidad genera beneficios futuros, invertir dinero en empresas sólidas y en crecimiento puede ayudarte a multiplicar tu capital con el tiempo.
Un buen punto de partida es observar tu entorno y tu estilo de vida. Analiza los productos y servicios que utilizas a diario y las marcas que forman parte de tu rutina. Muchas de las empresas más conocidas del mundo cotizan en bolsa.
Por ejemplo, compañías tecnológicas, bancos, cadenas de retail o plataformas digitales suelen ser empresas públicas. Algunas de ellas incluyen grandes marcas de tecnología, consumo masivo, entretenimiento y servicios financieros.
Actualmente existen más de 8,000 empresas cotizando en el mercado de valores, y la mayoría de las grandes corporaciones son empresas públicas.
Para verificar si una empresa tiene acciones disponibles en el mercado, basta con buscar su nombre en Google seguido de la palabra acciones o stock.
Si aparece un gráfico de precios, significa que la empresa cotiza en bolsa.
Cada acción tiene un símbolo bursátil, también llamado ticker, que funciona como un identificador para buscarla en plataformas de inversión.
Para invertir en el mercado de valores necesitas una cuenta de corretaje. Los inversionistas hispanos pueden abrir cuentas de inversión reguladas en Estados Unidos sin problema, incluso viviendo fuera del país.
El proceso general consiste en:
1. Registrarte en una plataforma de inversión.
2. Completar un formulario con tus datos personales.
3. Esperar la verificación (normalmente de 1 a 5 días hábiles).
4. Recibir tus credenciales de acceso.
Una vez aprobada la cuenta, podrás operar desde una aplicación móvil, versión web o plataforma de escritorio.
Existen varias formas de ingresar dinero a tu cuenta:
• Transferencia bancaria local (si resides en Estados Unidos).
• Transferencia internacional (wire transfer) si vives en Latinoamérica, Europa u otro país.
• Otros servicios de pago, aunque suelen tardar más días en reflejarse.
Las transferencias bancarias o por cable suelen acreditarse en un plazo de 24 horas hábiles.
Una vez que tu cuenta tenga fondos disponibles:
1. Accede a la sección de operaciones (Trade).
2. Busca la acción que deseas comprar mediante su nombre o símbolo.
3. Revisa el precio actual y el gráfico histórico.
4. Elige el tipo de orden (por ejemplo, orden a mercado).
5. Confirma la compra.
Para vender una acción, simplemente selecciona la posición abierta y ejecuta la orden de venta. El dinero resultante quedará disponible en tu cuenta.
Cuando desees retirar fondos:
• Puedes hacerlo mediante transferencia bancaria local o internacional.
• El tiempo de llegada dependerá del método elegido, pero normalmente oscila entre el mismo día hábil y 24 horas.
1. Invierte solo dinero que no necesites a corto plazo
No utilices fondos destinados al alquiler, facturas o gastos esenciales. La inversión en acciones debe pensarse con una visión de largo plazo.
2. Invierte en empresas que entiendas
Evita comprar acciones solo por recomendaciones externas. Cuando comprendes el negocio, es más fácil mantener la calma durante las caídas del mercado.
3. No temas a los días de mercado en rojo
La volatilidad es normal. Las caídas suelen representar oportunidades de compra, no necesariamente motivos para vender por pánico.
4. Diversifica tu portafolio
No pongas todo tu dinero en una sola empresa o sector. Puedes considerar ETFs, que agrupan múltiples compañías y ayudan a reducir el riesgo.
5. Desarrolla tu propia estrategia
Existen muchas formas de invertir. Con el tiempo descubrirás qué estilo se adapta mejor a tu perfil y objetivos financieros.
6. Comienza con pequeñas cantidades
No necesitas grandes sumas para empezar. Invertir cantidades pequeñas de forma constante puede generar grandes resultados a largo plazo gracias al interés compuesto.
Muchas personas no construyen riqueza no porque elijan malas inversiones, sino porque nunca empiezan. Al inicio cometerás errores, enfrentarás pérdidas y aprenderás lecciones valiosas. Todo forma parte del proceso.
No confíes ciegamente en nadie, ni siquiera en creadores de contenido financiero. Lo que funciona para una persona puede no ser adecuado para otra. El verdadero objetivo es pensar como inversionista, poner tu dinero a trabajar y construir un futuro financiero sólido para ti y tu familia.
Lo más importante es empezar.
Drag & Drop Website Builder